ChristianNet

audio autoplay=“on” src=“https://50.22.217.113/;#.mp3”

sábado, 25 de mayo de 2019

El amor duele

Duele entender... Duele comprender...

¡Vaya dolor!

Volvió a suceder. ¿Estaba en mis planes? Definitivamente no. Recuerdo ahora y con pesar esa frase "no hagas las mismas cosas si deseas ver diferente resultado" ¡Y lo volví a hacer! Quizá no era parte del destino que, nuevamente llore por un amor, más bien, repeti la acción. Estaba escrito en piedra que me iba a suceder. ¿En qué cabeza cabía esa idea? Sólo en la mía. Soñar ilusamente en algo que no se va a concretar para luego llorar.

Ahora mientras escribo estas letras, me dispuse a pensar ¿Qué fue lo que me enamoro de ella? ¿por qué no huí cuando pude hacerlo? ¡Qué dificil es el amor! y cuán necesario para el alma... Cuando, la vi por primera vez jamás, jamás imagine que viajaría para estar con ella y es que no me importo dedicar treinta minutos en una misión y emprender un viaje largo. Ver a sus ojos es todo lo que anhelaba...

Es ese tipo de mujer que, una vez sabes su valor, te aferras a ella, no la imaginas perder de tu vida, pero debes dejarla volar. No la puedes mantener cautiva de ti porque eso no es amor. El amor que es real y sincero, antes de oprimir y esclavizar prefiere la libertad del otro, de lo contrario ¿cómo saber si está contigo por amor? Me duele el alma sólo de pensar que no volvere a verla jamás... ¿Cómo soltarte de alguien que pinta tu mundo gris de mil colores? ¿cómo dejar de aferrarte si, sabes que es necesaria para tu vida?

Será dificil ver llegar un atardecer más al despedir el sábado, pues fue un atardecer de sábado cuando junto a ella camine. Una niña con alma de mujer. Queda en el recuerdo y sólo Dios sabe si la he de superar. 



jueves, 23 de mayo de 2019

Haciendo números

Es muy noche mientras escribo estas letras. El reloj indica las 2:30 am y el calendario dice que, cumplidos 53 días, será tu cumpleaños.

Tengo 28 años ya, y en un par de meses serán 29... ¿Quién lo diría? Cuando yo tenía 10 años y 9 meses con 15 días... Un día 15 de julio, llegaste tú... Ni idea tenía que tú existías.

¿A quién se le ocurre que, una jóven de 18 años, sea novia de alguien con 29 años encima? Suman casi 11 años... Dos pensamientos diferentes, dos ideas compartidas.

Sé que has de pensar que ya quiero matrimonio, y no, no es así. El problema es que me gusta soñar e imaginar y no te concibo ahora sino, en una vida juntos.

¡Pobre iluso! Me dirá alguien. 《Uno tiene que celebrar lo que tiene a la mano, no lo que espera tener》pero... ¿No es valido soñar? ¿Está prohibido creer? ¿Dónde va la fe? Y tal vez tenga razón, me va a doler si te llego a perder. Porque, amigas puedo tener, pero un amor como tú, jamás encontraré. Y no hablo de lo bien que Dios te bendijo a la vista humana, hablo de tu esencia como persona, la calidad de mujer que Él está forjando en ti. Alguien que antepone sus necesidades, por el bien de otro ser. ¿Qué más atractivo puedes tener? Yo quiero ser así... Pero, "al lado de un gran hombre, siempre está una gran mujer... Y al lado de uno fracasado, está una que lo echo a perder... (Así que mientras puedas, no me eches a perder, no quiero fracasar).

Pero muchacho ¡A ti no se te dan las palabras! Eres un tímido... ¿Y por tímido te voy a perder? Pues ¡No! Y me niego al simple hecho. Sé que tú eres necesaria en mi vida porque Dios ha traído bendición a través de ti, para mi bien.

Soy diferente tal vez, pero no te fijes en lo externo de mi apariencia. Si Dios ha permitido que me enamore de alguien que estaba fuera de mi radar, por qué no hara que ame lo que tú amas? La diferencia radica en si tú crees en la posibilidad. Si no lo crees, para qué insistir? Siento en mi la necesidad de ir al futuro y viajar junto a una persona con quien disfrutar el paisaje (éxitos, logros, metas cumplidas, sueños realizados y aún... Hasta fracaso y quebranto) pero pedirte eso a ti, no es amor. Es egoísta de mi parte el pretenderlo. Porque necesitas crecer y viajar tú sola por la vida, si quieres que te acompañe no tengo por qué pedírtelo.

Escribo así pues, te quiero tanto que preferiría tu libertad de elegir, a mi necesidad.

Nunca imagine conocerte, jamás creí después de tratar contigo en un chat, que llegaría a verme en tus ojos.  Ni lo soñé. Y cuando llegó el día, el miedo me visitó. Y es que no soy como los demás, a mi no se me da la facilidad. Mira que soy como un gato jugando con una bolita comparado a un tigre cazador. A muchas les ha de gustar el tigre cazador, porque estudia a su presa antes de atacar... Pero ese no soy yo. Soy del pensar que para poder tomar tu mano, antes debería haberlo pedido a tus padres. Otro quizá te robaría un beso y así se irá y digo, quizá porque sé que eres especial pero no confio en los buitres...

Once años de distancia son más que cien kilometros, los que me separan de ti. Veo tus fotografías y me pregunto ¿cómo puedes gustarme tanto? Cuando le platico a mis amigas yo les digo: Es ella, soñando con aires de posibilidad. Quizá el Creador diseño a alguien más para mi, quizá Él tiene a alguien mejor para ti... Quizá. Pero hoy, mi realidad es así y una mi oración, de la cual tú eres la petición. Espero verte otra vez, entonces, te veras en mis ojos y lo entenderás.



Hora: 3:30 am del 23 de mayo.